“Todavía lo que no pasa en televisión, no pasa”

Entrevista a Liliana Parodi, gerenta de programación del canal América. POR ANDREA MALLIMACI (*) @anmallimaci Liliana Parodi es

Entrevista a Liliana Parodi, gerenta de programación del canal América.

POR ANDREA MALLIMACI (*)
@anmallimaci

Liliana Parodi es la gerenta de programación de uno de los cuatro canales privados de televisión abierta de Argentina. Es la única mujer en ese puesto y tal vez la que lleve más años desarrollando tareas ejecutivas dentro del mismo grupo de señales audiovisuales y de radio. Con más de 30 años de trayectoria logró consolidar en el tercer puesto de audiencia al canal América y forjar una de las identidades más fuertes del sistema televisivo argentino: la vida en vivo.

América se consolidó en el tercer puesto ¿cómo fue ese proceso?

Sí Ya hace casi 6 años. Es fruto de lo cosechado desde siempre, desde que se fundó esta empresa, allá por 1991. El funcionamiento desde ese entonces ya estaba claro, una radio de noticias, que fue la primera radio de noticias del país; el primer canal de noticias del país que fue CVN y América como emergente de ese grupo. Un canal con un tinte de programas periodísticos, en vivo, descontracturados, que rompieran las estructuras, con conductores que no habían aparecido en otras pantallas. Hubo algunos intentos de una tv más tradicional con ficción y entretenimiento pero siempre volvimos a lo nuestro. Y ya desde fines de 2012 arrancamos con América en vivo y ahí hubo que apelar a la imaginación para tener 17 horas de aire para que cada cosa no se pareciera a la otra y que al mismo tiempo sí para seguir teniendo identidad; porque la identidad te la da que se parezcan y también la diversidad. Entonces ahí encontramos la identidad de América: la vida en vivo. También reforzamos las figuras que conducen los segmentos y el canal logra que esas figuras se conviertan en líderes de opinión en diversas áreas de lo nacional, no sólo político, sino también sociales, deportivas, espectáculos y demás. Así que desde dar las noticias hasta los reportajes mano a mano, los debates, la investigación, todo eso. Para nosotros es fantástico haber encontrado esa identidad y además tenemos una pantalla en Argentina que está hecha por argentinos. No es en sí mismo un mérito pero en tiempos de falta de trabajo esto es super importante.

Parodi brinda la entrevista en una oficina llena de televisores y con una tablet en la mano. Allí mira todo el tiempo a los numeritos del rating minuto a minuto. Como menciona la entrevistada, la estrategia del vivo fue una decisión de costos y de identidad pero también muy rentable en términos de audiencia. Respecto de las mediciones con una sola metodología y con una sola empresa dice: “Ahí encontramos nuestra identidad final y un lugar en la posición, a partir del número que da Ibope, que tiene sus particularidades pero que en algún punto te casás con esa regla. Pensar que uno solamente es exitoso por lo que dice Ibope y la verdad que es una parte de la realidad”.

¿Cómo hacen para medir a las audiencias en momentos de convergencia?

Todavía Ibope mide de manera tradicional. Ahora la manera de encontrar contenidos del público es mucho más diversa e imposible de medir. La repercusión de un programa que está en vivo y que finalmente se termina viralizando en las redes o en los medios digitales no tenés forma de medirlo. El contenido se viralizó y a lo mejor ese día Ibope le puso un rating que no tiene nada que ver con lo que pasó. Y más con nuestros contenidos, porque en uno de ficción a lo sumo lo encontrarán en el on demand y se consume ahí. Pero el consumo de nuestros contenidos es tan amplio como difícil de medir. Por ahora Ibope sigue marcando nuestros destinos, sobre todo a nivel ingresos, porque la torta publicitaria en tv abierta se reparte con el costo – punto – rating. Eso es un problema pero es lo que hay y no podés salirte. Es como un acuerdo del que todo el mundo se queja pero que no hay otro. Supongo que las medidoras irán poniéndose al día con lo que hoy implica el consumo de estos contenidos y de la televisión abierta

¿Desde el canal tienen investigaciones o políticas de conocimiento de audiencias?

Las tenemos pero las utilizamos solo para consumo interno o para saber dónde direccionar los programas, o qué fuerza están teniendo, pero todavía es más un termómetro interno y está en estudio.

Tu trayectoria incluye gerencias en la televisión abierta y en cable, ¿hay diferencia entre los tipos de señal hoy?

Sí, existe y sobre todo para Ibobe. Porque todavía un 17% de los people meters están en hogares que no tiene cable. En ese 17% hay canales de aire que tienen una enorme penetración y puede sumar mucho a la medición final. Además los contenidos son distintos, los de aire tienen más historia, trascendencia, importancia. Un canal de aire es un canal de aire. Sin embargo, el aire fue perdiendo contenidos desde los 90, cuando la tv de cable empieza a quedarse con las películas, antes esperabas el estreno en la tv de aire. Luego se quedan con los infantiles. Después canales de deportes y finalmente, lo más grande de los últimos años, que nosotros fuimos pioneros, los canales de noticias. Entonces cuántos contenidos fue perdiendo la tv de aire. Y a su vez hoy el cable tiene Netflix que le compite. Y que también le compite al aire. Es cada vez más finita la línea que te queda por trabajar. Y de hecho los canales que antes no recurrían a nuestro tipo de contenido ahora lo hacen. También es una cuestión de costos. La diferencia es que nuestra experiencia es la de hacer esto, a los demás canales los fue llevando la falta de contenidos por lo que se va llevando la segmentación.

¿Cómo evalúa la convivencia de la tv tradicional y las nuevas tecnologías?

Es como la vida cotidiana, no tenés alternativa. Te invade y tenés que asumirla o te retiras del negocio, no hay alternativa. Yo siempre me acuerdo que cuando empezamos con radio América, que era una radio de noticias, la redacción era con máquinas de escribir y las teletipo y de golpe llegaron las computadoras y el que aprendió siguió y el que no se fue a su casa. No hay alternativa. Para la tv abierta hace falta la experiencia de los que han hecho tv toda la vida por una sensibilidad que sabe lo que puede andar y las nuevas tecnologías con la gente joven.

¿Cree que la televisión se muere?

Yo no creo. Hace bastante que no lo creo, porque me parece que se va adaptando. Es tan grande el espectro al que llega la tv abierta que hasta perdemos la idea de que es gratis. Yo creo y afirmo que todavía lo que no pasa en televisión no pasa. Le pese a los trolls, a los que viven de eso o a los políticos que creen que por las redes sociales pueden gobernar o conseguir votos. Hoy todavía no alcanza. La tv permite ver la cara, escucharlo, volverlo ver. Tiene un efecto para cualquier persona que trasciende su actividad y llega a la televisión. Se vuelve masivo.

Se puede ver y escuchar con el audiovisual en cualquier plataforma ¿hay algo específico que aporta la tv?

Todavía si, es el “lo vi en la tele”. Eso todavía sucede. Por supuesto que habrá que ingeniarse para que eso siga así. Pero el medio en sí es alucinante. Es masivo y todavía genera ese efecto. También depende de los que estamos adentro cómo sostener todo eso.

¿Cómo imagina la tv en el futuro?

No tengo la menor idea, la voy haciendo como viene. Por lo que veo las audiencias son adultas. A lo mejor cuando estos chicos de ahora se ponen grandes también prendan la tele. No lo sabemos. Se han hecho algunos estudios, como lo que hicieron con operación triunfo que la gente participaba por las redes. Y esos jóvenes terminaban viendo las galas, lograron una cosa que hacía mucho que no se lograba, traerlos a ver el show en la tele. Hay intentos y funcionan. A lo mejor también es más cómodo seguir trabajando para los de 30, 40 y 50 que hacer estos intentos. El tema es que a esos tampoco los podés desatender, porque son tu audiencia. Creo que es una decisión de cada empresa.

¿Estamos viviendo una crisis de la tv?

Es una crisis de reacomodamiento. Igual que en el país. ¿Cuántos son los canales de aire? ¿Qué tenemos que hacer? ¿Y el cable? ¿Y la TDA? ¿Y las redes? ¿Cómo nos acomodamos para tener contenidos y que nuestras audiencias no se vayan? Es una etapa de reacomodamiento al igual que la del país. También tiene que ver con lo tecnológico. Viene el apagón analógico, se está moviendo todo el tiempo. Si yo pensara que es una cosa terminal sería pensar que mi propio trabajo no tiene sentido y buscaría otra cosa.

¿Cómo es el vínculo de América con el Estado?

No hay vínculo con el Estado. Es un canal absolutamente privado, ningún vínculo.

Pero está explotando una licencia pública

Si, pero tenés que pelarte las ideas para mantener más de mil familias. Acá hay que facturar con lo privado para sostener esta estructura que es enorme, costosa y muy sacrificada. El Estado para nosotros tiene lo que tiene para cualquier medio. Hay una pauta oficial que cuando entra… entra. Y con el ENaCom hay una relación directa con nosotros y con legales. Por la ley de medios que estableció pautas de publicidad, minutos, contenidos, horarios de protección. Todo eso me parece fantástico que exista y que se regule y como las licencias son del Estado creo que tienen que regular en ese sentido y lo hacen.

¿Cambió en algo la LSCA a América?

No, en esa parte se reguló un poco mejor. Hay cosas que son discutibles. Yo no voy a hablar de la ley en general porque tengo mi idea y no la voy a decir porque es una cuestión política. Pero en lo que ya funciona me parece que suma, ordenar la publicidad, el lenguaje, los contenidos. Me parece que está bien. Tenés un medio que es de todos nosotros y hay que ser cuidadoso y si hay normas hay que regirse con las normas. Y el día que quieran cambiarlas, se cambiarán.

Con la política de fomento a la televisión, el Estado participó financiando ficciones que muchas pasaron por la programación ¿generó algún impacto?

No. Cero. Fue “bueno, lo hacemos”, pero nunca ni siquiera identificó al canal. Se hizo porque estaban y en algunos casos eran buenas y en otros casos eran un poco menores. Se sumó al esfuerzo que se hizo porque al hacerlo el Estado lo hacemos todos. Pero cuando te viene algo que no forma parte de tu contenido queda como insertado. A lo mejor no se trabajó bien en conjunto sobre lo que se podría haber hecho con esos fondos para que lucieran para los profesionales y para las pantallas. Una pena, quedó a mitad de camino.

La televisión está llena de mujeres trabajando pero pocas en cargos jerárquicos ¿Cómo es ser una mujer en cargo jerárquico en la tv?

Fue duro. Esta se podría decir que es la mejor etapa porque estuve en la gerencia de programación en el 95 y de 2002 a 2004 con Rial un poco y después sola. Esta es la tercera vez y es la gerencia pura. Había hecho gerencia de noticias, los canales de noticias, distintas cosas. Pero siempre me sentía como… no sé cómo decirlo. Si bien me daban el bastón de mando había un dejo ahí. El tema de ser mujer me hacía dudar. Tal vez era una impresión mía. Siempre estaban buscando que venga un salvador. Y el salvador era un varón que venía de afuera. Y yo era medio acomplejada, pero como siempre fui acomplejada de chica, a lo mejor era eso. No se si era eso o era la realidad. Y en esta etapa a lo mejor una se sentirá más segura, más sólida, más grande, más acompañada en mi vida personal, entonces no me importa nada (risas). También tiene que ver con la fuerza del trabajo. Yo le pongo muchas horas, mucha fuerza, mucha vida. Yo creo que me salvó la preponderancia del trabajo. Y además, del machismo capaz. Aunque no soy una feminista. Trabajo muy bien con los varones, ahora tengo un equipo de chicas que son todas mujeres, la gerenta es mujer también y mi jefe que es varón, Daniel Vila, banca eso.

Asistimos a un momento de alta sensibilidad social con la problemática de género que tuvo a un programa como Intrusos con mucho protagonismo ¿Cómo fue eso? ¿Fue pensado, trabajado?

En el caso de Intrusos, tiene algo muy especial que es la característica de Jorge. Él impone un sello por más que vos quieras decir otra cosa. Pero con esa parte de la temática nosotros no tuvimos ningún problema. Nace de la producción y nosotros acompañamos. En ese sentido es un canal absolutamente libre. Podríamos haberle dicho seguí haciendo chimentos. En absoluto. Así es en todos los programas. Ves cómo opina Laje, cómo opina Iudica… eso es una maravilla.

¿Es libertad o identidad?

La libertad dio la identidad. Por supuesto que hay línea editorial como corresponde en cualquier empresa periodística, pero los líderes de opinión que nosotros tenemos también tienen su identidad y su propia línea. 

(*) Lic. en Comunicación (UBA). Maestranda en Servicios de Comunicación Audiovisual (UBA). Docentes en UCES, UBA y UNPAZ.

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